El tercer proceso (Siglo XX)

Solo a principios del siglo XX vuelve a prestarse interés a la Causa, cuando la toma por su cuenta el arzobispo de Sevilla, D. Marcelo Spinola. Este pide a Roma noticias de la misma y de allá le indican que quedan muy pocos documentos de los años anteriores y “que debe hacerse el Proceso sobre virtudes y milagros in specie, previa preparación de los artículos sobre virtudes heroicas y milagros recientes para obtener las remisoriales”.
Por la Causa se interesan vivamente tanto el hermano mayor de la Hermandad D. Ramón de Ybarra como el capellán de la misma D. José Sebastián y Banderán. Ellos hacen que quede constituida en Sevilla una nueva junta de beatificación y que fueran nombrados, en 1915, postulador de la Causa en Roma el sacerdote operario D. Carmelo Blay y vice postulador de la misma en Sevilla el citado Bandarán. Igualmente hacen que se interese y haga lo posible por promoverla el rey de España D. Alfonso XIII.
Parte de los documentos perdidos se encontraron en la Procuradoría de los santos de la Compañía de Jesús en Roma. Se consiguió que Alfonso XIII diera órdenes a su embajador en Roma para que apoyase la Causa, se descubrió una lápida conmemorativa en la calle Levíes de Sevilla, lugar del nacimiento del Venerable y, finalmente, se remitieron a Roma una copia del sumario de los procesos de 1680 y y 1749. Como colofón, en 1950 fueron encontrados en la Biblioteca Nacional de París los documentos expoliados por Napoleón cuyas fotocopias se enviaron también. Desde Sevilla se van mandando todos los documentos a Roma. En 1950 es nuevo postulador el padre trinitario fray Nicolás de la Asunción.

El 25 de noviembre de 1954 se obtiene el Decreto de la Sagrada Congregación de Ritos por el que se autoriza el examen del Proceso informativo existente en la curia arzobispal de Sevilla. Siendo vicepostulador de la Causa D. José Sebastián Bandarán se presentó la solicitud para abrir el proceso ordinario, a lo que accedió la Congregación de Ritos autorizando el examen del proceso informativo. En aquellos momentos era necesario un verdadero estudio histórico de la figura de D. Miguel, que la Hermandad encargó al Padre J. M. Granero de la Compañía de Jesús: libro fundamental para conocer a Mañara, su entorno histórico y social y su santidad, apoyado en documentación de varios archivos y especialmente de la Santa Caridad y Vaticano.
Otro proceso más, el último, comenzaba en 1957 cuando el cardenal Cicognani aceptó ser ponente de la Causa. La sección histórica de de la Congregación cayó en la cuenta de que la Causa del Siervo de Dios había recorrido regularmente todos los estadios necesarios para poder llegar a la discusión sobre las virtudes; pero, atendiendo al mucho tiempo transcurrido desde la instrucción de los procesos relativos, no cabía efectuar un estudio aprovechable sin la intervención y ayuda de la Sección Histórica de la Congregación de las Causas de los Santos. Por eso se confía a ésta en 1971 el encargo de disponer la “Positio super virtutibus”. La Positio que concluyó D. Francisco Martín Hernández trabajo que, junto al del P. Granero fueron las bases del conocimiento exhaustivo de Mañara, su vida, su obra y su santidad.

Y el año 1985, el día seis de julio, Su Santidad S. Juan Pablo II proclamó las virtudes en grado heroico del Siervo de Dios Miguel Mañara. En su honor ese día repicó Giralda de Sevilla. Un gran esfuerzo de la Santa Caridad. Un trabajo perserverante que ha durado trescientos seis años.
¿Por qué no ha sido aún beatificado? Hemos visto las vicisitudes históricas adversas que ha padecido su resolución: el periodo de cincuenta años que estuvo inactiva, la pérdida del primer proceso diocesano, la suspensión de todas las Causas en Roma por Carlos III, documentos perdidos en la Sagrada Congregación, la sustracción de parte del proceso por las tropas de Napoleón, y el inicio de un tercer proceso a los tres siglos del primero.
Pero con la declaración de S.S. S.Juan Pablo II , cumplidos los requisitos canónicos, falta ahora solamente un milagro por su intercesión . Entonces será beatificado y volverán a repicar las campanas de la Giralda.

ORACIÓN
Dios y Señor mío: Por aquella caridad tan heroica que infundiste en el corazón del Venerable Miguel Mañara, te suplico me concedas la gracia de que renazca entre los católicos el mismo espíritu de fe, de humildad y amor que animó a tu fiel Siervo para que así como él se santificó en el ejercicio de estas virtudes así nos santifiquemos todos y yo además consiga la gracia de …. Cuyo favor espero confiado principalmente en tu divina bondad y en los méritos infinitos de Nuestro Señor Jesucristo. Amén
(Se suplica a los fieles que obtuvieren alguna gracia extraordinaria por la intercesión del Venerable se dignen ponerlos en conocimiento del Hermano Mayor de la Santa Caridad, calle Temprado 3, 41004 Sevilla.
E-mail: santa_caridad@yahoo.es)
